Deutsche Apotheken-Museum. Heidelberg

El museo de farmacia de Heidelberg es una mina para los aficionados a la alquimia en sus vertientes terapéuticas.

Las primeras conexiones entre alquimia y medicina se dan en el Imperio Bizantino y el mundo Musulman en tono al siglo VIII. Es entonces cuando se empieza a utilizar el instrumental del alquimista para extraer elementos medicinales, imposibles de obtener con las manipulaciones más tradicionales recomendadas desde el galenismo.

Operaciones como las destilaciones se desarrollaron durante la Edad Media entre laboratorios alquímicos, boticas, enfermerías monacales, despachos de medicamentos y oficinas de cirujanos.

El medicamento químico saltará a la primera línea de las polémicas académicas en el siglo XVI, de la mano de los paracelsistas.

En el museo de Heidelberg podemos ver un amplio recorrido por la historia de la farmacia, pero con un particular interés en la vertiente química anterior a las técnicas contemporáneas, que suele pasarse por alto, o no tener apenas incidencia, en muchas de las exposiciones que he visto.

Una de las salas, que puede verse en este vídeo, está dedicada al instrumental químico desde la Edad Media y hasta el siglo XIX.

Hay muchos remedios químicos que serían popularizados en libros de secretos, tirocinios y tratados iatroquímicos de la Edad Moderna. Algunos con fama internacional, como los "polvos de Algarotti" a los que dediqué un extenso estudio hace unos años. Se preparaban a partir del antimonio.

Aquí se puede ver un pedazo de estibina, a partir del cual elaboraban aceite de antimonio, crocus metallorum, vino estibiado, flores blancas de antimonio, vitrum antimonii, antimonio diaforético, butyrum antimonii, etc.

Con el mercurio y el cinabrio hacían mercurius vitae, panacea mercurii, las flores de mercurio sublimado, el turpethum minerale, mercurius dulcis, lapis mercurii…

A cantidad de remedios químicos que se ven en esta exposición es muy superior a las que he visto en las colecciones españolas. De cada metal, y de muchas menas minerales, hay 20 o 30 medicamentos en exposición, además de los que se pueden ver en las repisas de las farmacias completas que hay en el museo. Recomiendo echar un vistazo detenidamente a todos los recipientes.

También son curiosos los remedios clásicos de farmacia antigua, desde la "sangre de dragón" hasta el "verdadero polvo de momia egipcia" y otros muchos ingredientes que hay resultan sorprendentes. Bellísimas son algunas de las copas para administrar los medicamentos. Grabadas con escenas curiosísimas.

Autor: José Rodríguez

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